La ceremonia del Grito de Independencia en Tenancingo estuvo marcada por expresiones de inconformidad dirigidas hacia la presidenta municipal, Nancy Nápoles Pacheco, durante su participación en el acto protocolario celebrado en la plaza principal.
Al momento de su aparición en el escenario, parte de los asistentes manifestó su rechazo mediante abucheos, silbidos y consignas. Las expresiones de los ciudadanos interrumpieron por momentos el ambiente festivo de la celebración y quedaron registradas en videos difundidos posteriormente.
Pese a la tensión generada entre algunos de los asistentes, la ceremonia continuó y concluyó sin que se reportaran enfrentamientos físicos. Elementos de seguridad y cuerpos de auxilio permanecieron en la zona durante el desarrollo del evento.
La protesta ocurre en un contexto de creciente inconformidad de un sector de habitantes hacia la administración municipal. En las últimas semanas, ciudadanos han realizado movilizaciones y han impulsado la recolección de firmas con la intención de presentar sus planteamientos ante el Congreso del Estado de México.
El contexto detrás de las protestas
El descontento también se relaciona con el proceso judicial que enfrenta la presidenta municipal.
En julio pasado, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México informó sobre la imputación de Nápoles Pacheco por el delito de simulación de secuestro, derivado de una investigación relacionada con los hechos ocurridos el 31 de mayo de 2026.
De acuerdo con los señalamientos dados a conocer dentro de la investigación, las autoridades ministeriales han relacionado el caso con presuntas irregularidades financieras en el Ayuntamiento. Sin embargo, las acusaciones forman parte de un procedimiento judicial y corresponde a las autoridades competentes determinar las responsabilidades que, en su caso, pudieran existir.
La defensa de la presidenta municipal mantiene su postura dentro del proceso y ha rechazado los señalamientos en su contra.
Mientras el procedimiento continúa, las expresiones de inconformidad entre algunos sectores de la población han trasladado el conflicto al ámbito político y social. Las manifestaciones registradas durante la celebración del 15 de septiembre reflejan la tensión que persiste alrededor de la administración municipal.
Por ahora, el caso continúa en las instancias correspondientes, mientras habitantes inconformes mantienen sus exigencias de transparencia, rendición de cuentas y atención a sus peticiones.
