Tenancingo, Estado de México. — Un clima de profunda incertidumbre y malestar social prevalece en este municipio tras revelarse una serie de presuntas irregularidades que colocan bajo la mira pública a Arturo Garduño. Las críticas se intensifican al señalarse que estos cuestionables manejos habrían tenido lugar durante su gestión al frente de la Dirección de Obras Públicas.
Las interrogantes sobre el manejo de recursos
El reclamo central que circula con fuerza entre la ciudadanía radica en un cuestionamiento ineludible sobre el destino de los insumos destinados al municipio: ¿Dónde quedaron las 500 toneladas de cemento? Este faltante, detectado durante el periodo en el que ostentó su cargo público en la administración local, ha encendido las alertas sobre la transparencia y la rendición de cuentas que imperó en su área de trabajo.
Aunado a ello, las indagatorias informales y el descontento social apuntan hacia una posible revisión de los recursos ejercidos y los acuerdos establecidos durante su paso administrativo junto al exfuncionario Gabriel, poniendo sobre la mesa la duda de si existieron beneficios o desvíos irregulares en aquella etapa.
La postura oficial: Entre la justificación y la desconfianza ciudadana
Frente a la creciente ola de cuestionamientos difundidos en plataformas digitales, Arturo Garduño “El Arqui” emitió diversos mensajes a través de sus redes sociales con el propósito de aclarar los señalamientos en su contra y deslindar responsabilidades.
No obstante, la respuesta institucional y personal generada en la web no ha logrado apaciguar el descontento. No estamos seguros ni confiamos en la versión ofrecida por el acusado, ya que los comunicados unilaterales carecen del rigor y la fiscalización independiente que exige la gravedad de las acusaciones sobre el manejo de los recursos públicos en Tenancingo.

