TENANCINGO, Edomex.— Detrás de la fachada de dirigente y eterno aspirante político, Jesús Herrera Bravo oculta un historial de violencia que ya se encuentra en manos de las autoridades judiciales. Según reportes interpuestos por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, se ha iniciado un proceso formal y se mantiene una carpeta de investigación abierta en su contra por el delito de violencia familiar cometido en agravio de su exesposa, identificada en los registros como Mayola “N”.
Los hechos que derivaron en la ruptura matrimonial no solo exhiben la falta de escrúpulos de Herrera Bravo en el ámbito público, sino una conducta agresiva y peligrosa dentro de su propio hogar. La denuncia penal interpuesta por la víctima destapa la verdadera naturaleza del Coordinador Regional del PVEM, a quien la justicia ya le sigue los pasos por los agresiones físicas y psicológicas infligidas durante su relación.
Con un proceso penal abierto y cuentas pendientes con la ley por agresor, resulta inaceptable que un personaje de esta calaña pretenda presentarse ante la ciudadanía como un líder o representante social. Mientras la Fiscalía integra las diferentes pruebas y testimonios presentados en la carpeta de investigación para deslindar responsabilidades, en Tenancingo la postura es una sola: no se puede tolerar a un violentador de mujeres ni en las calles, ni mucho menos en la política.
