Dejar atrás el bullicio de la Ciudad de México para sumergirse en los aromas a pino, flores y pan de horno de Tenancingo es un viaje que promete transformar cualquier fin de semana ordinario en una escapada inolvidable, ubicado a poco más de 90 kilómetros de la capital del país, este municipio del Estado de México se encuentra sorprendentemente cerca, listo para recibir a los viajeros mediante rutas accesibles y costos amigables.
En autobús: La ruta directa desde el poniente
Para quienes prefieren viajar sin las preocupaciones del volante, la opción por excelencia parte de la Terminal Poniente de Observatorio en la Ciudad de México.
Línea operadora: Autotransportes Flecha Roja ofrece corridas directas y constantes hacia la cabecera municipal (Tenancingo de Degollado).
Frecuencia: Salidas prácticamente cada hora durante todo el día.
Duración del recorrido: Aproximadamente 2 horas, dependiendo de la salida de la CDMX y el tráfico de la zona metropolitana.
Costo estimado: El boleto sencillo oscila entre los $130 y $240 pesos mexicanos, convirtiéndola en la alternativa más económica y cómoda para conectar ambas ciudades.
En automóvil particular
Si el plan es viajar por carretera con la libertad de detenerse a admirar los paisajes, la distancia por recorrer es de aproximadamente 85 a 92 kilómetros.
Las vías: La ruta más habitual consiste en salir de la CDMX con rumbo hacia la Marquesa/Toluca por la autopista México-Toluca, desviarse hacia libramientos o carreteras estatales que descienden con dirección a Santiago Tianguistenco y continuar por la carretera federal rumbo a Tenancingo, atravesando tramos de curvas boscosas que regalan postales increíbles.
Duración del trayecto: Alrededor de 1 hora y 30 minutos a 1 hora y 45 minutos, con condiciones de tráfico fluidas.
Costos estimados: Entre casetas de peaje (si se opta por autopistas de cuota) y el consumo de combustible, el presupuesto para el viaje redondo en coche ronda los $160 a $250 pesos mexicanos.
Una alternativa moderna: Tren y conexión
Para los entusiastas de la movilidad multimodal, una opción en tendencia combina el tren interurbano “El Insurgente” desde Observatorio hasta estaciones en el Valle de Toluca (como Lerma), complementando el tramo restante hacia Tenancingo en taxi o transporte local. Aunque implica un costo superior (entre $550 y $750 pesos considerando los transbordos), ofrece una experiencia visual moderna a través de la sierra.
Ya sea sentado junto a la ventanilla de un autobús con destino al sur o conduciendo entre bruma y montañas, el camino hacia Tenancingo es el preámbulo perfecto para descubrir un rincón donde la tradición mexiquense sigue latiendo con fuerza.
